Vuun procesó 100.000 conversaciones al mes, vía WhatsApp y teléfono, para las principales desarrolladoras de vivienda nueva en Colombia. En 2025, la plataforma facilitó más de 70 millones de dólares en ventas y, lo que es menos común en el sector, terminó el año en punto de equilibrio. En un ecosistema donde la mayoría del proptech de LATAM sigue quemando capital, ese detalle importa.
Vuun: la plataforma que industrializó la venta de vivienda nueva en Colombia
Vuun comenzó como Verticcal, un nombre que pocos fuera de Colombia reconocían. Pablo Sánchez y Santiago Gallo la fundaron con una premisa específica: la comercialización de proyectos de vivienda nueva tiene un problema de proceso, no de producto. Los desarrolladores lanzan proyectos, abren salas de ventas, contratan asesores, y pierden decenas de miles de conversaciones al mes porque no existe un sistema que las capture, clasifique y dé seguimiento de manera consistente.
La plataforma procesa esas conversaciones a través de los canales donde ya ocurre la comunicación: WhatsApp y llamadas telefónicas. No pide a los compradores que descarguen una app ni que cambien su comportamiento. Integra lo que ya existe.
El resultado para los desarrolladores que la usan, entre ellos Capital, Bolívar, Coninsa, Conconcreto y Grupo Accanto, ha sido un aumento de ventas de hasta el 70%. Pero la diferenciación más relevante no está en ese porcentaje. Vuun clasifica los resultados de cada proceso comercial en hasta 28 categorías de razones por las que una venta no se concretó. No es "perdido". Es "perdido porque el precio superaba el presupuesto en el segundo contacto" o "perdido porque el asesor tardó más de cuatro horas en retomar la conversación". Esa granularidad permite ajustar campañas y procesos con datos reales (según Portafolio, 2026).
En 2026, la plataforma anuncia expansión a México, Perú, Panamá, Ecuador y Bolivia, todos mercados donde los desarrolladores de vivienda nueva enfrentan el mismo problema de volumen y seguimiento.
Doorvel en México: el ecosistema que conecta el proceso completo
Doorvel ganó el primer lugar en la categoría Proptech del Año de los GRI Awards México 2025. La empresa, con sede en Monterrey, compite en un mercado con más de 150 startups de tecnología inmobiliaria. Los criterios del jurado revelan algo concreto sobre por qué ganó: implementación real de IA (no solo una promesa comercial), impacto ESG medible, y un ecosistema integrado que conecta actores distintos dentro de una sola operación (según Doorvel, 2025).
El modelo de Doorvel tiene tres componentes. Projects es una herramienta de preventa digital con agentes de IA que filtran leads calificados para desarrolladores. Residencial/Comercial es un CRM con un SearchBot que entiende lenguaje natural: un comprador puede escribir "quiero un departamento con terraza, que acepte mascotas y cerca del metro" y el sistema interpreta esa búsqueda sin depender de filtros tradicionales. Partners es una capa de servicios integrados que conecta notaría, seguros, mudanza y crédito hipotecario dentro de la misma transacción.
Este modelo contrasta con la mayoría de las herramientas de IA para inmobiliarias que atacan un solo punto del proceso. Doorvel apuesta a que la ventaja competitiva no está en ser el mejor en una cosa, sino en reducir la fricción entre todas las partes del proceso de compra o arrendamiento.
Lo que comparten las proptechs que sí funcionan en la región
Vuun y Doorvel operan en mercados distintos, con modelos distintos. Pero hay tres características que las separan del grupo de proptechs que levanta capital sin mostrar resultados.
Las dos son B2B. Venden a desarrolladoras, agencias e inmobiliarias, no directamente al comprador final. Eso les da métricas de negocio claras: contratos firmados, renovaciones, expansión dentro de un mismo cliente. El consumidor final de real estate en LATAM es difícil de monetizar a escala; el operador profesional no lo es.
Las dos operan donde el trabajo ya ocurre. Vuun llegó al WhatsApp que las desarrolladoras ya usaban. Doorvel construyó inteligencia sobre los flujos existentes de venta y operación, sin pedir un cambio de canal. Esta diferencia explica por qué la adopción en el equipo ocurre: la herramienta llega al trabajo, no al revés.
Las dos tienen un camino verificable hacia la rentabilidad. El contexto importa: el mercado residencial de LATAM está valuado en 243.000 millones de dólares en 2025 y crece al 5,4% anual, con un déficit habitacional de 45 millones de unidades en la región (según The Global Economics, 2026). La demanda base existe. Lo que faltaba era el modelo de negocio que convirtiera ese mercado en ingresos sostenibles para el proptech.
Los límites que los casos de éxito no explican
Vuun procesa 100.000 conversaciones mensuales. Ese es el volumen combinado de decenas de proyectos de vivienda nueva con sus respectivas salas de ventas. Una agencia independiente con cinco agentes y 200 leads al mes no está en ese rango. El modelo está calibrado para la escala de un desarrollador; aplicarlo a una inmobiliaria mediana de usados o arriendo requiere una configuración diferente, posiblemente un producto diferente.
Lo mismo aplica a la inteligencia acumulada. Cuando una plataforma clasifica 28 categorías de razones de pérdida sobre 100.000 conversaciones, esa base de datos vive dentro del sistema del proveedor. Si la inmobiliaria decide cambiar de herramienta en dos años, ¿qué se lleva? Los patrones de comportamiento del comprador, los datos de conversación, las clasificaciones de conversión, ese es valor acumulado. Antes de firmar con cualquier plataforma de IA, vale preguntar qué puede exportarse y en qué formato.
El tercer límite es geográfico. Vuun calibró su modelo de 28 categorías sobre el mercado colombiano de vivienda nueva. La expansión a México, Panamá y Perú es reciente. Los ciclos de venta, las regulaciones, los comportamientos del comprador y las estructuras de comisión varían entre esos mercados. La recalibración de modelos en cada país tarda más de lo que los comunicados de prensa sugieren.
Qué hacer con esto
El dato más importante de estos casos no es el número de ventas facilitadas ni el galardón obtenido. Es que existe proptech B2B de IA para real estate en LATAM que opera con rentabilidad. Eso cambia el escenario de opciones para cualquier agencia o desarrolladora que evalúa tecnología hoy.
Antes de 2025, casi todo el proptech de IA en la región operaba con capital de riesgo financiando la brecha entre lo que cobraba y lo que costaba operar. Eso creaba un riesgo real para el cliente: ¿qué pasa con el CRM o la plataforma cuando la ronda siguiente no llega? Vuun y Doorvel muestran que el modelo B2B de IA para real estate puede generar ingresos suficientes para sostenerse.
Para las agencias e inmobiliarias que evalúan herramientas de IA, ese es el primer filtro práctico: pide la situación financiera del proveedor. No el deck de ventas ni el número de clientes actuales. La respuesta dice más sobre la viabilidad de la herramienta a 24 meses que cualquier demo.
El segundo filtro es la atribución. Vuun puede decir qué porcentaje de sus conversiones vinieron del seguimiento automatizado frente al asesor humano, y en qué etapa del proceso ocurrió cada cierre. Si un proveedor de IA no puede responder esa pregunta sobre su propia plataforma, el número de ventas que cita no sirve como evidencia de nada.
En México, Colombia, Panamá y el resto de la región, las opciones de IA para el sector inmobiliario van a multiplicarse en los próximos doce meses. El criterio de selección ya no puede ser "quién tiene el pitch más sofisticado". Tiene que ser quién puede mostrar un modelo que funciona y se sostiene.